sábado, 15 de enero de 2011

Proyecto Mayhem

     Edificios estallando en pedazos y luego director, productor, protagonista... un cosquilleo extraño me recorre el vientre, y me quedo ensimismado mirando a través de los créditos. Contigo pasó lo mismo, me quedé mirando al infinito.

     Ninguno de los dos vivió nunca en el mundo del espejo, éramos sobrios, calculadores y racionales al extremo, y sin embargo nos contagiamos las carcajadas, los bostezos, y los orgasmos. Yo era el sarcasmo y tu la indirecta. Luego llegó Gogo Yubari y su bola de circunstancias y diluimos las intenciones y las preguntas que realmente queríamos hacer, en el miedo a romper lo que había. Eso lo hizo volar por los aires y he acabado lanzándote cuchillos sin afilar, para que te duelan más al sacártelos.

     Te pido perdón si me sufres de este modo, después de todo me has conocido en un momento extraño de mi vida.